Hotel Palais-Riad Razala & Spa 4*
Servicios principales
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Wi-Fi gratis
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Servicios 24 horas
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Entrada/Salida exprés
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Piscina
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Actividades
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Prohibido fumar
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Agradable para niños
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Desayuno
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Aire acondicionado
Ubicación
Situado aproximadamente a 15 minutos a pie de la Plaza de Yamaa el Fna, este hotel de 4 estrellas, Palais-Riad Razala & Spa Marrakesh, se encuentra cerca de la Mezquita de Ben Salah. Los huéspedes del riad en Marrakesh están invitados a darse un chapuzón en una piscina climatizada y relajarse utilizando baño de vapor turco, baño turco y un jacuzzi.
Este hotel, situado aproximadamente a 10 minutos en coche del Jardín Majorelle, ofrece fácil acceso a lugares deportivos como el Campo de golf de Amelkis, que está a unos 3 km de distancia. El Palais-Riad Razala & Spa Marrakesh está situado cerca de la Casa de la fotografía y aproximadamente a 10 minutos en coche de las Tumbas saadíes. Las atracciones de entretenimiento cercanas de Marrakesh incluyen Club Royal Tennis Harti, que está a unos 2 km de distancia. El Palais-Riad Razala & Spa está situado a 10 km del Aeropuerto Marrakech Menara y a poca distancia de la parada de autobús Bab Ghemat.
Algunas de las 8 habitaciones con aire acondicionado en el establecimiento están equipadas con aparador y escritorio, además de servicio de tetera/cafetera. Los baños tienen bañera de hidromasaje y ducha, así como secador de pelo y albornoces para mayor comodidad.
El Palais-Riad Razala & Spa dispone de un desayuno continental. Puedes llegar a Stalls in the Square y el Cafe Restaurant Dar L'hssira en 5 minutos a pie desde el hotel.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve el placer de alojarme en el Palais-Riad Razala & Spa y, déjenme decirles, ¡fue una experiencia inolvidable! Desde el primer momento, el personal nos recibió con una calidez excepcional, siempre dispuesto a ayudarnos. La azotea es simplemente mágica, un lugar perfecto para disfrutar de un desayuno continental acompañado de vistas inolvidables de la Medina. Después de un ajetreado día recorriendo los zocos, la piscina fue nuestro refugio ideal, y el mejor momento fue rematar la jornada con un delicioso Tajine que, si van, no se pueden perder. Las habitaciones tienen ese encanto especial, con balcones que dan a la ciudad y todo lo necesario para que te sientas como en casa. Sin duda, este lugar ha sido un auténtico oasis de paz en Marrakech que me hizo desconectar por completo. ¡No puedo esperar a volver!